viernes, 19 de abril de 2013






12 PASOS PARA SIMPLIFICAR TU VIDA 
“Está más cerca de Dios quien necesita menos”














Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida.


12 pasos para simplificar tu vida
Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida. 

1. Ordena tu vida, sentirás una gran oleada de inspiración cuando te deshagas de cosas que ya no son útiles en tu vida: 

• Regala las cosas que llevas uno o dos años sin utilizar. 

• Regala esos archivadores viejos que ocupan espacio y que casi nunca utilizas. 

• Dona juguetes, herramientas, libros, bicicletas y platos que no utilices a instituciones de caridad. 

Elimina todo aquello que te despierte el deseo de adquirir objetos que contribuyan a una vida desordenada. Recuerda lo que dijo Sócrates: “Está más cerca de Dios quien necesita menos”. Así que mientras menos posesiones necesites asegurar, cuidar, desempolvar, organizar y mover, más próximo estarás a escuchar el llamado de la inspiración. 

2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables. Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida. Así que dile no a las exigencias excesivas, y no te sientas culpable de inyectar una dosis de tiempo libre a tu rutina diaria. 

3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre Ten cuidado con esas invitaciones que pueden mantenerte en la cúspide de la pirámide social, pero que te impiden el acceso a una inspiración gozosa. Si los cócteles, las reuniones sociales, los eventos para recaudar fondos, e incluso charlar y beber con los amigos no es la forma en que realmente quieres pasar tu tiempo libre, no lo hagas. Rechaza las invitaciones que no activen sensaciones de inspiración. 

4. Saca tiempo para la meditación y el yoga Saca por lo menos 20 minutos diarios, siéntate en silencio y establece un contacto consciente con Dios. Escribí un libro sobre este tema, “Cayendo al abismo”, así que no me extenderé más. Sin embargo, diré que he recibido miles de mensajes de personas de todo el mundo en los que me expresaron su agradecimiento por haber aprendido a simplificar su vida cuando comenzaron a meditar. Te invito a que busques un centro de yoga cerca de tu casa y comiences a practicar con regularidad. Las recompensas son maravillosas: te sentirás menos estresado y más saludable e inspirado por todo lo que podrás hacer con y por tu cuerpo en muy poco tiempo. 

5. Regresa a la sencillez de la naturaleza No hay nada que sea más inspirador que la naturaleza. La fantasía de regresar a una vida menos tumultuosa casi siempre implica vivir en el esplendor de las montañas, los bosques o de un valle, en una isla, cerca al mar, o al lado de un lago. Estos deseos son universales, pues la naturaleza ha sido creada por la misma Fuente que nos creó a nosotros. Estamos constituidos por las mismas sustancias químicas de la naturaleza (somos polvo estelar, ¿recuerdas?). 

Tu deseo de simplificar y de sentirte inspirado es impulsado por el deseo de ser tu “yo” natural, es decir, la naturaleza de tu yo. Así que camina o acampa en el bosque; nada en un río, lago o en el mar; siéntate frente a una fogata, monta a caballo, o esquía en la nieve. Esto no significa que tengas que darte unas vacaciones largas ni planearlas con meses de anterioridad: no importa dónde vivas, a pocas horas siempre habrá un parque, campamento o sendero que te permitirá disfrutar de la sensación de estar conectado con todo el Universo. 

6. Marca distancia entre tú y tus críticos Decide alinearte con personas que también quieran encontrar una inspiración simplificada. Dales una bendición silenciosa a quienes andan buscando defectos o son amigos de las confrontaciones, y apártate de su energía tan rápido como sea posible. Simplificarás tu vida enormemente si no tienes que justificarte ante nadie, y si recibes apoyo en vez de críticas. No tienes por qué soportar las críticas; simplemente agradece con amabilidad y promete pensar en lo que te digan, pues representa un conflicto que no te permitirá sentirte inspirado. No necesitas justificar tus deseos ni tu personalidad, pues esas sensaciones internas son el Espíritu que te habla: son pensamientos sagrados, así que no permi­tas que nadie los destruya. 

7. Saca un tiempo para tu salud Recuerda que el mayor problema de salud en nuestra sociedad parece ser la obesidad. ¿Cómo puedes sentirte inspirado y vivir con sencillez si consumes cantidades excesivas de alimentos y no haces el ejercicio que tu cuerpo te pide? Recuerda que tu cuerpo es el templo sagrado donde vives durante esta vida, así que saca un poco de tiempo cada día y haz ejercicio. Si sólo puedes darle una vuelta a la manzana, simplemente hazlo. De igual manera, incorpora a tu consciencia las pala­bras control de porciones: ¡tu estómago tiene el tamaño de un puño, no de una pala! Respeta tu templo sagrado y simplifica tu vida haciendo ejercicio y comiendo con moderación; ¡te prometo que te sentirás inspirado si comienzas a hacerlo ya! 

8. ¡Juega, juega, juega! Simplificarás tu vida y te sentirás inspirado si aprendes a jugar en vez de trabajar toda tu vida. Me encanta estar rodeado de niños porque me inspiran con sus risas y su frivolidad. De hecho, muchos adultos me han dicho: “Wayne, no has madurado: siempre estás jugando”. ¡Esto es algo que me enorgullece profundamente! Juego cuando hablo en el escenario, y juego mientras escribo ahora. Quiero aprovechar para darle las gracias a Howard Papush, quien escribió un maravilloso libro titulado “Tiempo de receso: sorteando tu vida en medio de las tensiones”, el cual te recomiendo (Howard también ofrece seminarios en los que enseña a jugar y a divertirse). En su libro, Howard comparte esta hermosa frase de Richard Bach: “Tu vida está orientada por un aprendiz interior, por ese ser espiritual y juguetón que es tu verdadero yo”. Estoy totalmente de acuerdo: ¡por favor, entra de nuevo en contacto con tu yo real y juguetón, y aprovecha la menor oportunidad para jugar! Verás que todo será más dulce y más simple. 

9. Disminuye el ritmo Una de las observaciones más iluminadoras de Gandhi nos recuerda que, “La vida es algo más que aumentar el ritmo”. Este es un gran consejo para simplificar tu vida; de hecho, disminuye el ritmo de todas tus actividades durante un momento, aquí y ahora. Lee estas palabras lentamente. Desacelera tu respiración para que seas consciente de cada inhalación y exhalación… Cuando vayas en tu auto, disminuye la velocidad y relájate. Desacelera tu forma de hablar, tus pensamientos y el ritmo frenético de todo lo que haces. Dedica más tiempo a escuchar a los demás; sé consciente de tu inclinación a interrumpir y a dar por terminadas las conversaciones, y opta más bien por escuchar. Detente y aprecia las estrellas en una noche despejada, o las formas de las nubes en un día gris. Siéntate en un centro comercial y observa cómo todas las personas parecen ir deprisa y sin rumbo alguno. Si disminuyes el ritmo, simplificarás tu vida y te re­unirás con el ritmo perfecto con el que funciona la creación. Imagina que tratas de forzar a la naturaleza halando una planta de tomate que acaba de brotar: eres tan natural como esa planta, así que permítete estar en paz con la perfección del plan de la naturaleza. 

10. Haz todo lo posible para evitar las deudas Recuerda que estás intentando simplificar tu vida, así que no necesitas comprar objetos que la complicarán y la trastornarán. Si no puedes adquirirlos, olvídate de ellos hasta que puedas hacerlo; al contraer deudas, sólo agregas más capas de ansiedad a tu vida. Esa ansiedad te alejará de la paz, que es el lugar donde te encuentras cuando estás en Espíritu. Si tienes que trabajar más para pagar deudas, disfrutarás menos de tu vida actual; en consecuencia, estarás más lejos de la paz y la alegría, que son los símbolos de la inspiración. Te sentirás mucho mejor y disfrutarás tu vida si tienes menos en vez de contraer deudas que no te darán paz y tranquilidad, sino estrés y ansiedad. Y recuerda: el dinero que posees sólo es energía, así que niégate a conectarte con un sistema energético que no es real. 

11. Olvídate del valor efectivo Procuro no pensar frecuentemente en el dinero, pues he observado que las personas que lo hacen no piensan en casi nada más. Entonces, haz lo que tu corazón te diga que es lo que te hace feliz, en vez de pensar si será rentable o no. No te niegues a los placeres de la vida por razones monetarias; no determines tus compras por el hecho de obtener un descuento, y no te prives de sentir alegría porque no te hicieron una rebaja. Puedes llevar una vida feliz y satisfactoria, y si en este momento estás pensando que yo tengo el descaro de decirte esto porque tienes una situación financiera precaria, es porque tú mismo has levantado tu propia barrera de resistencia. Deja de ponerle una etiqueta con precio a todo lo que tienes y haces: a fin de cuentas, en el mundo del Espíritu no hay etiquetas con precios. No hagas del dinero el centro de todo lo que tengas o hagas; más bien, descubre el valor inherente a todas las cosas: así simplificarás tu vida y regresarás al Espíritu. Un dólar no determina el valor, aunque vivas en un mundo que intenta convencerte de lo contrario. 

12. Acuérdate de tu Espíritu Si la vida te parece muy compleja, rápida, desordenada, frenética, o difícil, acuérdate de tu propio Espíritu. Estás enca­minado a la inspiración, un lugar sencillo y pacífico en donde estás en armonía con la sincronización perfecta de toda la creación. Viaja mentalmente allí y detente con frecuencia para recordar lo que realmente quieres. 

Wayne Dyer






















domingo, 17 de febrero de 2013


                           Amar Conscientemente
por Jack Lawson

 

Amar Conscientemente es una de las experiencias mas maravillosas que podamos imaginar, porque sin conciencia, el amor queda reducido a un acto animal que agota, mientras que vivido con conciencia, desde el corazon es fuente de felicidad y energia. Podemos vivir la vida desde distintos niveles de conciencia. Cuanto mas profundo es el nivel de conciencia en el cual vivamos, mas profunda y gratificante sera nuestra vida.
Amar no es desear, atraer o sufrir, amar es expandir nuestra propia conciencia. Amar es estar por encima de la separatividad, de la dualidad, del temor y del miedo. San Agustin decia: Ama y haz lo que quieras. Ello quiere decir que cuando amas eres libre y puedes hacer lo que quieras. Tambien puedes hacer lo que quieres (o lo que crees que quieres) sin amor; pero entonces estas reaccionando y el verdadero amor, el Amor Consciente, no es reaccion, sino continua creacion.
El amor es lo que nos proporciona la alegria de vivir, es la sal de la vida y ello por una razon muy sencilla, a saber, que la vida es expansion de la conciencia. Sin amor, la vida esta bloqueada, no tiene sentido, o al menos no tiene sentido para el que no ama. Pareceria como si sin amor vivieramos en tinieblas. Cuando amamos estamos transmitiendo aquello que todo el mundo esta consciente o inconcientemente, buscando; por ello mismo cuando amamos se nos abren las puertas de los milagros.
Todos podemos vivir una vida amorosa mas rica y plena si aprendemos a amar con mas conciencia. No se trata de llegar a una meta determinada, sino de crecer, de crecer por dentro, irradiando aquello que esta en el interior de todos los hombres, aquello que llamamos Amor. El Amor es el sentimiento de Unidad y Conciencia que esta dentro de tu Corazon. Cuando amamos a alguien estamos en contacto con el Amor universal que esta dentro de cada uno de nosotros y lo irradiamos a nuestro alrededor.
Si queremos llegar al Amor universal, comencemos amandonos a nosotros mismos y a quienes nos rodean desde el Corazon.  El Amor Consciente es un logro importante que puedes obtener mediante la practica de los siete principios siguientes. Se trata de patrones de conducta que aumentaran tu nivel de conciencia y haran que todo lo que vivias, incluido el amor adquiera mas conciencia.
1. Trabajar por tu Paz Interior 
Todo, en esta vida depende de cuan grande sea el nivel de tu paz interior. Cuanto mas en paz estes contigo mismo, mas en paz estaras con cuanto te rodea y cuanto mas armonicamente vivas contigo mismo, mas en armonia estaras con los demas. La paz interior no es solo un logro que te llenara mucho mas que la satisfaccion de cualquier deseo: es el estado original del hombre a partir del cual la vida se convierte en un milagro permanente.
2. Aprender a Perdonar 
El secreto para ser feliz se halla en el perdon. Cuando perdonamos a aquellos que nos han causado dano, en realidad estamos sanando nuestra relacion con nosotros mismos. El perdon lo resuelve casi todo; perdonar es la clave de la evolucion. El perdon es la magia porque te libera del resentimiento y de los patrones erroneos que te hacian infeliz. Cuando perdonamos se producen toda una serie de cambios en nuestro organismo y en nuestro corazon que hacen que vivamos la vida con una plenitud creciente. Perdonar es abrir tu Corazon a los efluvios del Amor Universal.
3. Amarte a ti mismo 
Cuando nos amamos a nosotros mismos, aparecen los milagros en nuestras vidas. Es absurdo querer emprender un camino de amor consciente si antes no te amas a ti mismo. Amarse a si mismo es no juzgarse con dureza, perdonarse y concederse capricho  de vez en cuando. Amarse a si mismo es algo mas; es Aceptarse y Aprobarse tal cual somos porque sabemos que somos perfectos. La vida entonces se convierte en una discreta pero maravillosa sucesion de pequenos milagros. A medida que practicas el amor consciente hacia ti mismo, te das cuenta que tu salud mejora, que tus amigos te hacen mas caso, tus relaciones son mas satisfactorias y toda tu vida se torna mas creativa. Amandote a ti mismo despiertas en ti el Amor que atraera hacia ti el amor de los demas. Es la mejor manera de hacer que los demas te amen, sin coaccion, sin violencia, con dulzura.
4. Obedecer a la Voz Interior 
Dentro de ti, en tu Corazon, hay una inteligencia conectada con la inteligencia cosmica, y esta inteligencia te habla a traves de una voz: la voz interior que te aclarara cualquier duda que se te plantee y te ayudara a caminar con el corazon. Con el tiempo descubriras que la voz interior es un verdadero maestro interior. Acepta sus lecciones y ponlas en practica. El te guiara en los momentos dificiles.
5. Vivir el momento presente, aceptando lo que viene y no intentando retener lo que se va.  
Cuando nuestra mente se encuentra ocupada en pensar que pudo haber ocurrido o que ocurrira, cuando esta enfocada en el pasado o en el futuro, no esta viviendo el presente. Cuando no vivimos el presente estamos desperdiciando cantidades ingentes de energia lo que produce: Ansiedad, Depresion, Tristeza, Desamor. En el Amor Consciente, vivimos el aqui y ahora todo lo que necesitamos para ser felices. No debemos obsesionarnos y la mejor manera de lograrlo es haciendonos conscientes del amor que llevamos dentro.
6. Dar antes de recibir 
Es sumamente importante recordar que la verdadera esencia de nuestro ser es el Amor y que solo viviremos rodeados de Amor cuando conectemos con el. Cuando vivimos con conciencia, nos damos cuenta de que tenemos todo lo que necesitamos y en el momento en que lo necesitamos. Si creemos que se nos esta negando algo que merecemos, es que algo falla todavia en nosotros. Es entonces cuando debemos practicar el dar. No hemos de dar esperando nada a cambio; no seria Dar, sino cambiar. En la practica del dar consciente damos porque sabemos que dando nos estamos conectando con el Amor Universal y cuando estamos conectados con este, automatica y espontaneamente recibimos lo que merecemos en cada momento.
7. Actuar con Sinceridad 
El camino hacia la conciencia pasa por la total sinceridad. Haz de ser completamente honesto y sincero contigo mismo, pues en cuanto abres tu corazon para que se expanda, este aceptara todo lo que le propongas sin discriminar que es verdad y que es mentira. Si mientes, te estaras mintiendo a ti mismo. Cuando tengas que elegir entre lo correcto o lo que te agrada (a veces pueden coincidir), si eliges lo correcto, habras avanzado un paso mas en el camino del amor consciente.
Fuente: Las leyes eternas del Amor por Jack Lawson




                                         "EN LA SEMILLA ESTA EL ÁRBOL

                                           EN EL NIÑO ESTA EL HOMBRE

                                    Y EN EL HOMBRE ESTA NUESTRO FUTURO”


Definición de los valores

Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud.

Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes.

Los valores se refieren a necesidades humanas y representan ideales, sueños y aspiraciones, con una importancia independiente de las circunstancias. Por ejemplo, aunque seamos injustos la justicia sigue teniendo valor. Lo mismo ocurre con el bienestar o la felicidad.

Los valores valen por sí mismos. Son importantes por lo que son, lo que significan, y lo que representan, y no por lo que se opine de ellos.

Los valores se traducen en pensamientos, conceptos o ideas, pero lo que más apreciamos es el comportamiento, lo que hacen las personas.
Una persona valiosa es alguien que vive de acuerdo con los valores en los que cree. Ella vale lo que valen sus valores y la manera cómo los vive.

Pero los valores también son la base para vivir en comunidad y relacionarnos con las demás personas. Permiten regular nuestra conducta para el bienestar colectivo y una convivencia armoniosa.

Quizás por esta razón tenemos la tendencia a relacionarlos según reglas y normas de comportamiento, pero en realidad son decisiones. Es decir, decidimos actuar de una manera y no de otra con base en lo que es importante para nosotros como valor. Decidimos creer en eso y estimarlo de manera especial.





Historia de los valores universales

Su definición es universal y su origen se remonta principalmente a los griegos, quienes explicaron a conciencia la utilidad de la ética para la sociedad.
Fueron griegos como Sócrates, Platón y Aristóteles, los filósofos por excelencia que, además de indagar sobre el propósito de la existencia humana, se dieron a la tarea de analizar las bases necesarias que permiten a una sociedad funcionar en perfecto equilibrio.
Platón en particular apelaba a la práctica de la virtud para poder alcanzar la felicidad, pues decía que el hombre que no lograba tener un dominio de sí mismo, tampoco podría realizarse en plenitud. Así, hacía énfasis en valores como la justicia, la belleza y la auto moderación para poder convivir de manera armoniosa con nuestros semejantes.
Otro episodio importante en la historia de la humanidad fue la Declaración de los Derechos del Hombre escrita en Francia (1789) en la cual se afirma que todos los hombres nacen libres y en igualdad sin importar sus circunstancias, raza o género.
Esto último fue muy importante para la dignidad de la mujer, pues establece que al igual que el hombre, merece tener acceso a los mismos derechos que éste.


Tipos de valores

Podemos hablar de valores universales, porque desde que el ser humano vive en comunidad ha necesitado establecer principios que orienten su comportamiento en su relación con los demás.

En este sentido, se consideran valores universales, la honestidad, la responsabilidad, la verdad, la solidaridad, la cooperación, la tolerancia, el respeto y la paz, entre otros.

Clasificar los valores de acuerdo con los siguientes criterios:

• Valores personales:
Son aquellos que consideramos principios indispensables sobre los cuales construimos nuestra vida y nos guían para relacionarnos con otras personas.
• Valores familiares:
Se refieren a lo que en familia se valora y establece como bien o mal. Se derivan de las creencias fundamentales de los padres, con las cuales educan a sus hijos. Son principios y orientaciones básicas de nuestro comportamiento inicial en sociedad. Se transmiten a través de todos los comportamientos con los que actuamos en familia, desde los más sencillos hasta los más “solemnes”.
• Valores socio-culturales:
Son los que imperan en la sociedad en la que vivimos. Han cambiado a lo largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares o los personales. Se trata de una mezcla compleja de distintos tipos de valoraciones, que en muchos casos parecen contrapuestas o plantean dilemas.
Por ejemplo, si socialmente no se fomenta el valor del trabajo como medio de realización personal, indirectamente la sociedad termina fomentando “anti-valores” como la deshonestidad, la irresponsabilidad o el delito.
Otro ejemplo de los dilemas que pueden plantear los valores socio-culturales ocurre cuando se promueve que “el fin justifica los medios”. Con este pretexto, los terroristas y los gobernantes arbitrarios justifican la violencia, la intolerancia y la mentira, alegando que su objetivo final es la paz.

• Valores materiales:
Son aquellos que nos permiten subsistir. Tienen que ver con nuestras necesidades básicas como seres humanos, como alimentarnos o vestirnos para protegernos de la intemperie. Son importantes en la medida que son necesarios.

• Valores espirituales:
Se refieren a la importancia que le damos a los aspectos no-materiales de nuestras vidas. Son parte de nuestras necesidades humanas y nos permiten sentirnos realizados. Le agregan sentido y fundamento a nuestras vidas, como ocurre con las creencias religiosas.

• Valores morales:
Son las actitudes y conductas que una determinada sociedad considera indispensables para la convivencia, el orden y el bien general.


Un VALOR: es la cualidad o característica que posee una persona o un objeto y que lo hace estimable.

Cada valor tiene un antivalor. Ejemplo: Justicia = Valor. Injusticia = Antivalor.

VALORES UNIVERSALES: Son el conjunto de normas de convivencia validas en un tiempo y época determinada.

Se consideran como valores universales, los siguientes:

LIBERTAD: Es obrar con libre albedrío. Es hacer lo que uno desea, pero sin dañar a nadie. La libertad física es limitada. Sólo el pensamiento es infinitamente libre. Uno de los “tesoros” que no podemos perder los seres humanos, poder decidir por nosotros mismos, tener la posibilidad de optar en todos los aspectos de nuestra vida.
JUSTICIA: Es dar a cada quien lo que se merece, según sus obras. Es la virtud entera y perfecta: Entera porque comprende a todas las de más virtudes y perfecta porque el que la posee puede servirse de ella no solo en relación consigo mismo, sino con los demás.
RESPETO:  Es una consideración especial hacia las personas en razón de reconocer sus cualidades, superioridad, méritos o valor personal. Reconociendo así la dignidad y los derechos de todas las personas.
TOLERANCIA: Actitud abierta hacia posturas u opiniones diferentes de la propia. Tener la capacidad de escuchar a los demás y respetar sus opiniones
RESPONSABILIDAD: Es la obligación de responder por los actos que uno ejecuta, sin que nadie te obligue. Teniendo capacidad de asumir tareas y compromisos cumpliendo con ellos.
AMOR: Es un principio de unión entre los elementos que forman el Universo. Manifestación de los hombres hacia el bien y la belleza absoluta. La fuerza de la unión y la armonía que nos permite sentirnos seguros de nosotros mismos entre una gran cantidad de sensaciones más que nos despierta. Hay que aclarar que no es exclusivo para el amor hacia una pareja, sino que aquí se integra el amor en el sentido más amplio de la palabra.
BONDAD: Es una cualidad considerada por la voluntad como un fin deseable tendiente a lo bueno. Se entiende como el valor supremo de la conducta humana. Gandhi es en este sentido, el ejemplo más claro que podemos encontrar a lo largo de toda la Historia.
HONRADEZ: Es la cualidad que nos hace proceder con rectitud e integridad. Una de las mayores virtudes del ser humano pues incluye la confianza que se le puede tener a esa persona en todo ámbito de la vida.
CONFIANZA: Actitud de esperanza hacia una persona o cosa. Sentimiento de seguridad en uno mismo. Acto de fe.
SOLIDARIDAD: Es una responsabilidad mutua contraída por varias personas, que nos permite comprometernos de manera circunstancial a la causa de otros. La cooperación para con otras personas es clave para que todos juntos podamos lograr los objetivos y mejorar día a día.
VERDAD: Es la conformidad o acuerdo de lo que se dice con lo que se siente, se piensa y se hace.
VALENTÍA: Es la cualidad que nos permite enfrentar con valor todos los actos de nuestra vida.
PAZ: Es el acto de unión o concordia que permite la convivencia armoniosa entre los miembros de una sociedad o familia. Que nos garantiza la armonía a todos los seres humanos.
AMISTAD: Es el afecto o estimación entre las personas que les permite establecer vínculos de convivencia más estrechos.
FRATERNIDAD: Es la unión y buena correspondencia entre los hombres.
HONOR: Es el sentimiento profundo de la propia dignidad moral del hombre.


¿Para qué sirven los valores?

Los valores son una guía para nuestro comportamiento diario. Son parte de nuestra identidad como personas, y nos orientan para actuar en la casa, en el trabajo, o en cualquier otro ámbito de nuestras vidas.

Nos indican el camino para conducirnos de una manera y no de otra, frente a deseos o impulsos, bien sea que estemos solos o con otros.

Nos sirven de brújula en todo momento para tener una actuación consistente en cualquier situación.

Por ejemplo, en un transporte público algunas personas ceden su puesto a una mujer embarazada y otras no. Los primeros creen en el valor de la cortesía y el de la consideración con otras personas, sean o no conocidas.

Así, los valores nos sirven de base y razón fundamental para lo que hacemos o dejamos de hacer, y son una causa para sentirnos bien con nuestras propias decisiones.

Cuando actuamos guiados por valores no lo hacemos por lo que dirán o nos darán los demás. Actuamos por convicción, sin importar si otras personas nos están viendo.

Cuando practicamos la honestidad como principio, no nos apropiamos de cosas ajenas porque creemos en el respeto por la propiedad de otros y no porque nos estén vigilando.

Los valores nos ayudan a proceder según lo que consideramos que está bien o mal para nosotros mismos. En otras palabras, cuando actuamos guiados por valores lo hacemos sin esperar nada a cambio que no sea nuestra propia satisfacción y realización como personas.



viernes, 21 de diciembre de 2012



SIETE IMPORTANTES PASOS PARA DOMINAR AL EGO

1- NO TE SIENTAS OFENDIDO.
La conducta de los demás no es razón para quedarte inmovilizada. Lo que te ofende sólo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendida, las encontrarás cada dos por tres. Es tu ego en plena acción, conviniéndote de que el mundo no debería ser como es. Puedes convertirte en degustador/a de la vida y corresponderte con el Espíritu universal de la Creación. No puedes alcanzar la fuerza de la Intención sintiéndote ofendida.
Por supuesto, actúa para erradicar los horrores del mundo, que emanan de la identificación masiva con el ego, pero vive en paz.
Sentirse ofendida crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2- LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE GANAR.
Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores.
Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la Intención. Es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápida, más joven, más fuerte y con más suerte que tú, y volverás a sentirte insignificante. TÚ no eres tus victorias. No existen perdedores en un mundo en el que todas compartimos la misma Fuente de energía. Olvídate de la necesidad de ganar no aceptando que lo opuesto de ganar es perder.
Ese es el miedo del ego. Si tu cuerpo no rinde para ganar ese día, sencillamente no importa, si no te identificas exclusivamente con tu ego. Adopta el papel de observador, mira y disfrútalo todo sin necesitar ganar un trofeo. Vive en paz, correspóndete con la energía de la Intención e, irónicamente, aunque apenas lo notes, en tu vida surgirán más victorias a medida que dejes de ir trás de ellas.

3- LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER RAZÓN.
El ego es fuente de conflictos porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando eres hostil, te has desconectado de la fuerza de la Intención. El Espíritu creativo es bondadoso, cariñoso y receptivo, y está libre de ira, resentimiento y amargura.
Olvidarse de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: "No soy tu esclava". Te propongo que te olvides de esta necesidad impulsada por el ego parándote en medio de una discusión para preguntarte: ¿Que quiero? ¿Ser feliz o tener razón?. Cuando eliges el modo feliz, cariñoso y espiritual, se fortalece tu conexión con la Intención.

4.- LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE SER SUPERIOR.
La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento, con constante conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos tenemos la misión de cumplir y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando te consideras superior a los demás. No valores a las demás basándote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros parámetros impuestos por el ego. Cuando proyectas sentimientos de superioridad, eso es lo que te devuelven, y te lleva al resentimiento y en última instancia a sentimientos de hostilidad.

5- LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER MÁS.
El mantra del ego es "más". Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Te verás luchando continuamente y eliminarás la posibilidad de alcanzar la meta, pero en realidad ya la has alcanzado, y es asunto tuyo decidir cómo utilizar el momento presente de tu vida. Irónicamente, cuando dejas de necesitar más, parece como si te llegara más de lo que deseas. Cuando estas desapegada de esa necesidad, te das cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecha y en paz.
Creas, atraes lo que deseas hacia ti y te desligas; sin exigir que se te presente nada más. Si valoras todo lo que surge, aprendes la gran lección que nos dio San Francisco de Asís: ... es al dar, cuando recibimos. Al permitir que la abundancia fluya hasta ti y a través de ti, estableces correspondencia con la Fuente y aseguras que esa energía siga fluyendo.

6- LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE IDENTIFICARTE CON TUS LOGROS.
Puede resultar un concepto difícil si piensas que tú y tus logros son lo mismo. Eres el observador. Fíjate en todo y agradece las capacidades que te han sido concedidas, la motivación para lograr cosas y las cosas que has acumulado, pero atribúyele todo el mérito a la fuerza de la Intención que te dio la existencia y de la que formas parte materializada. Cuanto menos necesites atribuirte el mérito de tus logros, más conectada estarás con las siete caras de la Intención, más libre serás de conseguir cosas, que te surgirán con más frecuencia. Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estas consiguiendo tú sola, es cuando abandonas la paz y la gratitud de tu Fuente.

7- LIBÉRATE DE TU FAMA.
La fama que tienes no está localizada en ti, sino en la mente de los demás y, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella (si hablas con treinta personas, tendrás treinta "famas" distintas) .
Conectarse a la Intención significa escuchar los dictados de tu corazón y actuar basándote en lo que tu voz interior te dice que es tu meta aquí. Si te preocupas demasiado por cómo te van a percibir los demás, te habrás desconectado de la Intención y permitido que te guíen las opiniones de los demás. Así funciona el ego. Es una ilusión que se alza entre ti y la Fuerza de la intención.
Haz lo que haces, según la orientación de tu voz interior, siempre conectada con tu Fuente y agradecida a ella. Mantén tu propósito, deslígate de los resultados y acepta la responsabilidad de lo que reside en ti: tu carácter. Deja que otras discutan sobre tu fama.

 

domingo, 18 de noviembre de 2012





     La ley de Causa y Efecto, o la Ley de Consecuencia

"Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la ley".  el kybalion
.-El maestro Jesús dijo: Dad uno y recibiréis multiplicado de acuerdo a la naturaleza de lo que hubieses dado. Resumiendo: lo que sembréis, lo recibirás multiplicado.
.-“Tanto el bien como el mal son voluntarios y facultativos”.
.- El hombre tiene siempre libertad de escoger entre el bien y el mal y seguir el camino de la corrección o del error. Por haber escogido libremente la opción a tomar, él se vuelve responsable por sus actos.
 “La siembra es libre, pero la cosecha es obligatoria”.
.-La ley física nos dice que a toda acción le sigue una reacción y la metafísica nos dice lo mismo: que a toda causa le sigue un efecto. Nada sucede por casualidad
Hay siempre una relación entre lo ocurrido y lo que seguirá ocurriendo.

.-La ley de causa y efecto es conocida también como ley de consecuencia, retribución o compensación. la ley de causa y efecto es una ley que funciona perfectamente en todos los planos y trae a la realización todo lo que sembramos, tanto en pensamiento, palabra y acciones.
.-Esto quiere decir que todo lo que hacemos pone en movimiento una causa y ésta trae una consecuencia, positiva o negativa, que dependerá de la causa puesta en movimiento. No existe el azar, la buena suerte o la mala suerte, sólo resultados.
.-La responsabilidad de las faltas es toda personal, nadie sufre por errores ajenos, salvo, si a ellos dio origen sea provocándolos por el ejemplo sea no impidiéndolos cuando podría hacerlos. Delante de la ley de causa y efecto no existen “víctimas”. Sólo respondemos por nuestros  actos y jamás por los actos ajenos.
.-La ley de causa y efecto es la principal ley que hace funcionar el universo. Es la ley número uno. Todos los maestros científicos y espirituales han procurado enseñarla. Pueden haber dicho que cosechas lo que siembras, ó que obtienes lo que das ó lo que va vuelve, ó el karma, ó las consecuencias, ó que cada acción tiene su reacción igual y opuesta ó muchos conceptos similares.
.-Por lo general, nuestras vidas se concentran en función del efecto, estamos pendientes todo el tiempo de los efectos que se puedan presentar constantemente en nuestro entorno y nos olvidamos por completo de que somos la causa que generó esos efectos
.-Si diariamente estamos concentrados en pensar o imaginar cual es nuestro mayor ideal de vida, cual es la visión más amplia que podemos generar sobre nosotros mismos y no permitimos pensamientos que nieguen esa gran verdad, automáticamente nos estamos convirtiendo en la causa de ese maravillosos efecto que tanto anhelamos.
.-Una vida que se vive en función de la causa es una vida llena de logros, alegría y felicidad, ya que sin esfuerzo alguno se están creando los efectos que se desean experimentar o disfrutar. Por el contrario, una vida que se vive en función del efecto, es una vida llena de expectativas y por ende de carencias.
.-Cuando somos los generadores conscientes de la causa y no del efecto todo comienza a fluir de una manera maravillosa, simplemente porque estamos utilizando los grandes poderes que dios nos obsequio: elección y creación.
.-Elegimos constantemente y creamos con la misma velocidad con que elegimos.
.-Si elegimos ser la causa, entramos en un proceso de creación consciente de los efectos deseados. Si elegimos vivir en función de la consecuencia creamos inconscientemente lo contrario a lo elegido, ya que se genera un proceso de expectativas y resistencias y como nos dice una gran máxima de crecimiento personal “todo lo que resistes persiste”.

.-Hoy comenzaremos observando donde tienes problemas en tu vida diaria, y justamente en esa área estará actuando la “ley de causa y efecto”. Por ejemplo, si tú como niño nunca aprendiste a ser ordenado, más tarde en la vida esta carencia te generará conflictos. Tal vez con tu esposa; o en la oficina, donde tendrás caos de papeles, cuentas y recibos. Con tu desorden a cuestas irás dándote golpes contra mil obstáculos y seguramente vivirás echando la culpa a los demás por tus reveses. Así coleccionarás problemas hasta el día en que resuelvas mirar dentro de ti. De inmediato se te revelará allí la visión de tu desorden como el origen de esos choques que te persiguen sin ninguna tregua. si usas tu inteligencia, en adelante ser ordenado será tu prioridad. Cuando lo logres tu realidad cambiará, y en vez de tropezones cosecharás satisfacciones.
.-La finalidad de la vida es transformar todo aquello que nos causa sufrimiento en paz interior y felicidad. Para lograrlo se nos dan todas las oportunidades necesarias. Estas se presentan como confrontaciones dolorosas, todas originadas por la misma falla. Tendrás múltiples repeticiones de la misma lección, lo que prolongará tu sufrimiento hasta que corrijas el ingrediente inapropiado a nivel de las causas. Se dice que vivimos rodeados de espejos, pero en realidad se trata de otra aplicación más de la ley de la correspondencia: “como es adentro es afuera”. Es decir, si existe un problema a nivel interior, lo viviremos reflejados en situaciones exteriores, hasta que logremos sanar ese aspecto débil dentro de nosotros mismos.
Si por ejemplo, eres alguien colérico, permanentemente se te presentarán experiencias de enojo. Por donde quiera encontrarás seres que exhiban su trapo rojo como provocación para que embista ese toro furioso que tú llevas dentro. Esa será tu “mala suerte”, hasta el día en que dejes de culpar a los demás por tus tropiezos y mires hacia adentro. En tu interior verás que la ira es la causa que te atrae tantas dificultades. Habrás aprendido tu lección de sabiduría cuando pongas en práctica la determinación de no volver a reaccionar automáticamente con el instinto. Cuando ya tengas tu conciencia afinada para aceptar toda condición presente con serenidad y calma, hallarás paz y armonía en las mismas situaciones donde antes sembrabas ira y deseos de venganza.


Escrito por Yris Araujo


                                                              

                          Control Mental

“Jamás ocurre nada que no sea una representación de tus deseos, ni se te niega nada de lo que eliges. He aquí tu mundo, completo hasta el más ínfimo detalle. He aquí toda la realidad que tiene para ti”. Tenemos el poder de decidir. Decide únicamente aceptar el papel que te corresponde como co-creador del universo, y todo eso que crees haber fabricado desaparecerá.   UCM, LECCIÓN 152

Tener "Control Mental" significa poder ejercer el pleno dominio de nuestra propia mente, en todo momento, lugar o circunstancia de la vida.
Al no contar con un control mental suficiente respecto de nuestra reactividad emocional podemos sentirnos heridos frecuentemente y eso en la práctica significa que le otorgamos a otros el poder de hacernos dependientes de su conducta y reacciones hacia nosotros.
Nuestro poder mental, nuestro desarrollo emocional, debe ser suficiente para controlar nuestro destino. Por medio del control sobre el momento presente tenemos el poder de controlar nuestro futuro. Para cada uno de nosotros el presente es lo que ocurre dentro y fuera de nuestra mente, ahora.
Nuestros sentimientos, emociones y pensamientos se transforman en causas y efectos sobre nuestro éxito y felicidad, desde grados mínimos a dramáticos en importancia. Nuestras emociones, sentimientos y pensamientos pueden provenir de lo oculto de la mente (subconsciente) sin razón aparente o de lo que estamos conscientes y reconocemos su razón y procedencia.
La dependencia emocional puede causarnos sufrimiento. Veamos qué ocurre cuando la dependencia emocional se hace presente y es causada por otras personas. Aquí nos referimos al sufrimiento emocional comúnmente experimentado cuando alguien hiere nuestros sentimientos como resultado de su conducta causándonos angustia, sentimientos de culpa, humillación, enojo, frustración, estrés o cualquier otro sufrimiento emocional.
¿a quién se debe culpar por nuestro dolor emocional? De lo que se trata aquí es de si darle o no el poder a otras personas para influenciar nuestro estado mental. ¿Porqué otorgarle a otros el poder de controlar nuestro estado mental en cuanto a sentirnos felices, amados, importantes, aceptados, etc.
Nosotros podemos tener control sobre lo que esperamos que sea el comportamiento de la gente hacia nosotros.
El sufrimiento sobreviene cuando lo que esperamos no ocurre. Por ejemplo, si esperamos que la gente nos responda con una sonrisa cada vez que les sonreímos, cuando ello no ocurre sufrimos y usualmente algo más tarde nos damos cuenta que al no devolver la sonrisa esas personas estaban mostrando su propia manera de ser en ese momento o como son todo el tiempo, sin que se tratara de una actitud discriminatoria hacia nosotros (tratándose sólo de que no se sentían felices, estaban enojadas, distraídas, en un estado de mal humor, y reaccionando hacia el mundo exterior de acuerdo a su estado, no en contra nuestra o contra de lo que esperamos de las personas.)
Después de juzgar la situación negativamente, lo que se mueve en nuestra mente es un condicionamiento mental, un proceso perteneciente a un sistema de reacción del pensamiento aprendido en el pasado que mueve nuestras emociones negativas haciendo que nos sintamos heridos y haciendo que nuestro cuerpo reaccione de acuerdo a la intensidad de ese sufrimiento.
Si un patrón de respuesta emocional de este tipo es repetitivo, lo probable es que controle nuestra vida emocional para lo peor la mayoría de las veces, y para eliminarlo se necesitará reemplazar el sistema de reacción mental que causa esa respuesta por algún otro que sí sea consistente con nuestra práctica social real y nuestro mejor interés.
La gran mayoría de los seres humanos guardan emociones y sentimientos muy negativos y destructivos dentro de sí mismos, lo que generalmente les produce una gran cantidad de malestares y puede llegar a provocarles enfermedades de muy diversa índole. La única forma de liberar esas dañinas cargas es  "perdonando", desde lo más profundo de nuestro corazón. 
Aprender a tener absoluto control sobre nuestra mente implica, entonces, liberarse de los malos pensamientos, eliminar las preocupaciones, la angustia, etc.; y generar los mejores recursos y las mejores condiciones de vida, en el más amplio sentido de la palabra.

   

  

                   Joe Dispenza – La mente infinita

Hace algo más de veinte años, Joe Dispenza fue arrollado por un todo terreno cuando participaba en un triatlón. El diagnóstico de los cuatro cirujanos que consultó coincidía, tenía que operarse inmediatamente, debían implantarle barras de Harrington (de 20 a 30 centímetros desde la base del cuello hasta la base de la columna), ya que la tomografía demostraba que la médula estaba lesionada y que podría quedarse paralizado en cualquier momento.

Dispenza, que era quiropráctico, sabía muy bien lo que eso significaba: una discapacidad permanente y, muy probablemente, con un dolor constante. Su decisión fue arriesgada: intentaría ayudar a su cuerpo a que se recuperara de manera natural, conocía bien todo lo concerniente a huesos y músculos e ideó un plan de acción que incluía autohipnosis, meditación, una dieta que ayudara a sus huesos a regenerarse y ciertos ejercicios en el agua. Se recuperó totalmente en un tiempo récord y decidió ahondar en el tema.

Durante ocho años, estudió las remisiones espontáneas de enfermedades y le sorprendieron tanto los resultados que decidió volver a la universidad para intentar explicar científicamente lo que había descubierto: el poder de nuestro cerebro como director ejecutivo del cuerpo.

Joe Dispenza estudió Bioquímica en la Universidad Rutgers de New Brunswickle,en Nueva Jersey; obtuvo el doctorado en Quiropráctica en la Life University de Atlanta, donde se licenció magna cum laude y recibió el premio Clinical Proficiency Citation por la extraordinaria calidad de su relación con los pacientes. Miembro de la International Chiropractic Honor Society, ha cursado estudios de posgrado en neurología, neurofisiología, función cerebral, biología celular, genética, memorización, química cerebral, envejecimiento y longevidad.

Desde 1997 ha dado conferencias ante más de diez mil personas en 17 países de los cinco continentes. A finales de mayo hablará en Madrid y Barcelona coincidiendo con la edición española de su libro "Desarrolla tu cerebro".

¿Cómo empezó a interesarse por el cerebro?

He entrevistado a cientos de personas que han sido diagnosticadas con enfermedades –tumores malignos y benignos, enfermedades cardiacas, diabetes, alteraciones respiratorias, hipertensión arterial, colesterol alto, dolores musculoesqueléticos, raras alteraciones genéticas para las que la ciencia médica no tiene solución…–, pero cuyo cuerpo se ha regenerado por sí solo sin la ayuda de una intervención médica convencional, como la cirugía o los fármacos.

¿Milagro?

Observé que una de las causas principales de esas remisiones espontáneas era que habían cambiado su forma de pensar, así que volví a la universidad e hice la carrera de neurociencias para poder explicar qué es lo que ocurría. Cuando afirmo que nuestros pensamientos se convierten literalmente en materia, me baso en la más pura vanguardia científica. Básicamente, esos individuos cambiaron la arquitectura neurológica de su cerebro.

Estimulante curiosidad la suya.

Todas esas personas que tenían una remisión espontánea compartían cuatro cualidades específicas. Lo primero es que todas aceptaron, creyeron y entendieron que había una inteligencia superior dentro de ellos, da igual si la calificaban de divina, espiritual o subconsciente. Lo segundo es que todas aceptaron que fueron sus propios pensamientos y sus propias reacciones las que crearon su enfermedad, y puedo hablar y citar estudios sobre cualquiera de estos temas durante media hora. Hay un floreciente campo científico llamado psiconeuroinmunología que demuestra la conexión existente entre la mente y el cuerpo.

Le creo, pero avancemos en sus conclusiones.

La tercera característica común es que cada persona decidió reinventarse a sí misma para llegar a ser otro, y los estudios actuales en neurociencias muestran que esto es totalmente posible. Por último, tenían en común que durante el período en que intentaban meditar o imaginar en qué querían convertirse, hubo tiempos largos en que perdieron la noción del tiempo y el espacio.

¿Y eso qué significa?

El lóbulo frontal representa un 40% ciento de la totalidad del cerebro, y cuando estamos de verdad concentrados o focalizados, el lóbulo frontal actúa como un control de volumen. Como tiene conexiones con todas las demás partes del cerebro, puedo rebajar el volumen del tiempo y del espacio. En otras palabras, los circuitos que tienen que ver con mover tu cuerpo, sentirlo, percibir lo que hay fuera y percibir el tiempo pasan a un segundo plano, y el pensamiento se convierte en la experiencia en sí, es más real que cualquier otra cosa. De este modo el lóbulo frontal elimina todo lo que no es prioritario para focalizarse en un único pensamiento, y es en ese momento en que el cerebro rehace su cableado.

¿En qué se traduce?

Aquello en lo que pensamos y en lo que concentramos nuestra atención con más frecuencia es lo que nos define a escala neurológica.

Un reciente estudio demuestra que las grandes ideas surgen cuando uno está relajado, pensando en otras cosas.

Entre la intención y el rendirse. Antes se creía que la parte derecha del cerebro es la parte emocional o sentimental, el lado creativo, y la izquierda, la racional o lógica. Pero de hecho, el lado derecho del cerebro es el responsable de procesar la novedad cognitiva, las nuevas ideas que, cuando ya están memorizadas, cuando se convierten en familiares, pasan al lado izquierdo del cerebro. Es lo que conocemos como rutina cognitiva.

¿Cambiar las marchas del coche?

Todas esas cosas que hacemos sin pensar, sí. Ésa es la razón de que cuando un neófito escucha música la oiga con el lado derecho del cerebro, pero un músico profesional lo haga con el izquierdo. Esto significa que tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas y recordarlas, es la manera que tiene la evolución de hacer conocido lo desconocido. Podemos cambiar nuestra mentalidad. Al crear nuevos cableados y fortalecerlos con nuestro pensamiento, dándoles prioridad, los que no utilizamos tienden a desaparecer.

Usted habla de inteligencia espiritual, ¿qué es eso, cómo lo explica desde un punto de vista científico?

No hay nada místico en ello. Se trata de la misma inteligencia que organiza y regula todas las funciones corporales. Esta fuerza hace que nuestro corazón lata ininterrumpidamente unas cien mil veces cada día sin que nosotros pensemos siquiera en ello, y se encarga de las sesenta y siete
funciones del hígado, aunque la mayoría de la gente ni siquiera sabe que ese órgano realiza tantas tareas. Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre las células, los tejidos, los órganos y los sistemas corporales, porque ha sido ella quien ha creado el cuerpo a partir de dos células individuales.

¿El poder que da origen al cuerpo es el poder que lo mantiene y lo sana?

El cerebro no puede cambiar el cerebro porque es sólo un órgano, y la mente no puede cambiar el cerebro porque es un producto del cerebro. Así que tiene que existir algo que está operando en el cerebro para que cambie la mentalidad.

¿Cómo define ese algo?

Ja, ja, ja, esa es una pregunta muy filosófica, dos botellas de vino y quizá cuatro horas, porque se trata de la búsqueda del ser. Pero por el momento es curiosamente la ciencia la que nos permite explicar que efectivamente tenemos control sobre nuestra mente y nuestro cerebro, es decir, que no somos un efecto de nuestros procesos biológicos sino una causa.
Básicamente, más allá de mis estudios sobre las remisiones espontáneas de enfermedades, lo que intento transmitirle es que nuestros pensamientos provocan reacciones químicas que nos llevan a la adicción de comportamientos y sensaciones y que cuando aprendemos cómo se crean esos malos hábitos, no sólo podemos romperlos, sino también reprogramar y desarrollar nuestro cerebro para que aparezcan en nuestra vida comportamientos nuevos.

¿Y la predestinación genética?

La investigación científica de vanguardia está mostrando que la genética tiene la misma plasticidad que el cerebro. Los genes son como interruptores, y es el estado químico en que vivimos el que hace que algunos estén encendidos y otros apagados. Se ha realizado un estudio muy interesante en Japón con enfermos dependientes de la insulina tipo dos que mostraba cómo los enfermos sometidos a programas de comedia normalizaban su nivel de azúcar en sangre sin necesidad de insulina. Veinticuatro genes activados sólo por el hecho de reírse. Los genes son igual de plásticos que nuestro tejido neuronal.

¿Cada vez que pensamos fabricamos sustancias químicas?

Así es, y estas sustancias a su vez son señales que nos permiten sentir exactamente cómo estábamos pensando. Así que si tienes un pensamiento de infelicidad, al cabo de unos segundos te sientes infeliz. El problema es que en el momento en que empezamos a sentir de la manera en que
pensamos, empezamos a pensar de la manera en que nos sentimos, y eso produce aún más química.

Un círculo vicioso.

Sí, y así se crea lo que llamamos el estado de ser. La repetición de estas señales hace que algunos genes estén activados y otros apagados. Memorizamos este estado como nuestra personalidad, así que la persona dice: “Soy una persona infeliz, negativa, o llena de culpa”, pero en realidad lo único que ha hecho es memorizar su continuidad química y definirse como tal. Nuestro organismo se acostumbra al nivel de sustancias químicas que circulan por nuestro torrente sanguíneo, rodean nuestras células o inundan nuestro cerebro. Cualquier perturbación en la composición química constante, regular y confortable de nuestro cuerpo dará como resultado un malestar.

Estamos enganchados a nuestra química interna.

Sí, haremos prácticamente todo lo que esté en nuestra mano, tanto consciente como inconscientemente y a partir de lo que sentimos, para restaurar nuestro equilibrio químico acostumbrado. Es cuando el cuerpo ya manda sobre la mente.

¿Propone cambiar la química cerebral con nuestro pensamiento?

Es una parte de mi trabajo, no se trata sólo de cambiar la química cerebral, también los circuitos cerebrales, el cableado. Si podemos forzar al cerebro a pensar con otros patrones o secuencias, estamos creando una nueva mente. El principio de la neurociencia es que si las células neuronales se activan conjuntamente, se entrelazan creando una conexión más permanente. Una persona ante una situación, por nueva que sea, recurre a esa conexión, es decir, repite el mismo pensamiento una y otra vez y da las mismas respuestas, su cerebro no cambia, vive con la misma mente cada día.

¿Cómo interrumpir el ciclo?

A través del proceso de conocimiento y de la experiencia podemos cambiar el cerebro. Es buena idea examinar constantemente qué podemos cambiar dentro de nosotros. Si cada mañana nos planteáramos cuál es la mejor idea que podemos tener de nosotros mismos, tendríamos otro tipo de
mundo.

¿Qué preguntas debemos hacernos para sentir de otra manera?

La mayoría de las personas cree que las emociones son reales. Las emociones y los sentimientos son el producto final, el resultado de nuestras experiencias. Si no hay experiencias nuevas o vividas de otra manera, vivimos siempre en la actualización de sentimientos pasados. Se trata del mismo proceso químico vez tras vez. Una pregunta que ayudaría a cambiarnos es: ¿qué sentimiento tengo cada día que me sirve de excusa para no cambiar? Si las personas empiezan a decirse: yo puedo eliminar la culpa, la vergüenza, las sensaciones de no merecer, de no valer…; si podemos eliminar esos estados emocionales destructivos, empezamos a liberarnos, porque son estos estados emocionales los que nos impulsan a comportarnos como animales con grandes almacenes de recuerdos. ¿Cuál es el mayor ideal de mí mismo? ¿Qué puedo cambiar de mí mismo para ser mejor persona? ¿A quién en la historia admiro y qué quiero emular?

Pero saber quién quieres ser no es suficiente para cambiar tu cableado.

No. El conocimiento es lo que precede a la experiencia. Aprender una información es personalizarla y aplicarla. Debemos modificar nuestro comportamiento para poder tener una nueva experiencia que a su vez crea nuevas emociones. El conocimiento es para la mente; la experiencia, para el cuerpo. Tenemos que enseñar al cuerpo lo que la mente ha entendido intelectualmente. Si seguimos repitiendo esa experiencia, se archiva en un sistema nuevo en el cerebro, y eso permite pasar del pensar al hacer, al ser.

El siguiente paso es cambiar hábitos de comportamiento, tiene que haber acción.

El hábito más grande que tenemos que romper es el de ser nosotros mismos, porque la neurociencia y la psicología dicen que la personalidad ya está formada antes de los 35 años, eso significa que tenemos los circuitos hechos para poder enfrentarnos a cualquier situación y, por lo tanto, vamos a pensar, a sentir y actuar de la misma manera el resto de nuestros días. Pero los últimos estudios muestran que sí es posible cambiar la personalidad en todas las etapas de la vida, para eso hay que convertir el hábito inconsciente en algo consciente, llegar a tener conciencia de esos pensamientos y sentimientos inconscientes.

¿Eso son 20 años de psicoanálisis?

Aunque llegues a entender intelectualmente que tu padre era muy dominante, eso no cambia tu condición. El primer paso siempre es aprender. Mientras vamos aprendiendo nueva información y empezamos a pensarla, la contrastamos con nuestras creencias y la analizamos, estamos cambiando nuestro cableado, construyendo una nueva mente. Una vez que esa nueva mente está establecida, tenemos que empezar a pensar cómo mostrarla, y ahí entra el cuerpo. Cualquier proceso de cambio requiere el desaprender y el reaprender.